+ En el nombre
del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración inicial
Señor,
la llamada a los doce no se paralizó en el tiempo. Hoy sigues llamando con la
misma fuerza, con la misma ilusión, con los mismos detalles: les llamaste a
cada uno por sus nombres. Cada uno de los apóstoles, todos tan distintos, todos
tan singulares y, sin embargo, todos tan queridos por Ti. Yo hoy te doy gracias
por haberme llamado. Es lo más hermoso que ha ocurrido en mi vida.
Del santo Evangelio según san Mateo 9, 32-38
En aquel tiempo, llevaron ante Jesús a un hombre mudo, que estaba poseído por el demonio. Jesús expulsó al demonio y el mudo habló. La multitud, maravillada, decía: "Nunca se había visto nada semejante en Israel". Pero los fariseos decían: "Expulsa a los demonios por autoridad del príncipe de los demonios".
Jesús
recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas,
predicando el Evangelio del Reino y curando toda enfermedad y dolencia. Al ver
a las multitudes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y
desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: "La
cosecha es mucha y los trabajadores, pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de
la mies que envíe trabajadores a sus campos".
Palabra del Señor.
Reflexión
h
Hoy, el Evangelio nos habla de la
curación de un endemoniado mudo que provoca diferentes reacciones en los
fariseos y en la multitud. Mientras que los fariseos, ante la evidencia de un
prodigio innegable, lo atribuyen a poderes diabólicos —«Por el Príncipe de los
demonios expulsa a los demonios» —, la multitud se maravilla: «Jamás se vio
cosa igual en Israel». San Juan Crisóstomo, comentando este pasaje, dice: «Lo
que en verdad molestaba a los fariseos era que consideraran a Jesús como
superior a todos, no sólo a los que entonces existían, sino a todos los que
habían existido anteriormente».
A
Jesús no le preocupaba la animadversión de los fariseos, Él continuaba fiel a
su misión. Es más, Jesús, ante la evidencia de que los guías de Israel, en vez
de cuidar y apacentar el rebaño, lo que hacían era descarriarlo, se apiadó de
aquellas multitudes cansadas y abatidas, como ovejas sin pastor. Que las
multitudes desean y agradecen una buena guía quedó comprobado en las visitas
pastorales de San Juan Pablo II a tantos países del mundo. ¡Cuántas multitudes
reunidas a su alrededor! ¡Cómo escuchaban su palabra, sobre todo los jóvenes! Y
eso que el Papa no rebajaba el Evangelio, sino que lo predicaba con todas sus
exigencias.
Todos
nosotros, «si fuéramos consecuentes con nuestra fe, —dice san Josemaría
Escrivá— al mirar a nuestro alrededor y contemplar el espectáculo de la
historia y del mundo, no podríamos menos de sentir que se elevan en nuestro
corazón los mismos sentimientos que animaron al de Jesucristo», lo cual nos
conduciría a una generosa tarea apostólica. Pero es evidente la desproporción
que existe entre las multitudes que esperan la predicación de la Buena Nueva
del Reino y la escasez de obreros. La solución nos la da Jesús al final del
Evangelio: rogad al Dueño de la mies que envíe obreros a sus campos
Para la reflexión personal
a)
A nosotros,
como lectores del evangelio y seguidores de Jesús, ¿qué nos maravilla de él?
¿Qué nos desconcierta?
b)
¿Cómo
podemos comprometernos para que el Reino anunciado por Jesús se haga presente?
Medita la oración hecha canción.
ORACIÓN: ¿Qué le digo a Dios?
Orar,
es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su
Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y
es el momento de decirle algo al Señor.
Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria
Pidámosle a Santa María, nuestra Madre, su ayuda.
Madre nuestra: los sacerdotes son
tus hijos predilectos, sabemos que tu amor de madre intercede para que vengan
muchas vocaciones.
Ayúdanos a
perseverar en la oración para que vengan abundantes trabajadores para la mies
del Señor, para que haya muchos Cristos, Buenos Pastores de tus ovejas.
Amén.
+ En el nombre
del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Padre José Luis Romero Landeros IJS
Referencias:
Espada de dos filos.
Mi vida en Xto.
La oración
nuestra de cada día.
Jóvenes
católicos.
Ocarm.
Rezandovoy
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